Desarrollo profesional – Grupo Comunicar

Por Fabricio San Martín

En Grupo Comunicar colaboramos para generar organizaciones más eficientes y personas más felices. Es claro que si haces lo que te apasiona entonces es más probable que tengas una vida plena y, como se suele decir, al hacer lo que te gusta deja de ser un trabajo por más que percibas un ingreso (entiéndase por esto que deja de ser una pesada carga u obligación que te aleja de lo que en verdad quieres hacer, solo por el simple hecho de tener que conseguir dinero).

Si hiciéramos una encuesta seguramente encontraríamos que un porcentaje se gana la vida haciendo algo que no es su pasión, o por lo menos algo que no es realmente lo que le gustaría hacer. Pero más grave aún que esto, es encontrarnos con una parte cuantiosa que respondería que no está seguro, porque ni siquiera está seguro de cuál es su verdadera pasión.

Con el término pasión me refiero a eso que estás dispuesto a hacer solo por gusto. A esas actividades que te hacen sentir más feliz y te brindan más energía y satisfacción. Eso que te hace olvidar del paso del tiempo, y que aún cuando físicamente estás exhausto sientes la motivación para continuar. Sin dudas es eso que cuando hablas con tus amigos puedes pasar horas hasta que ya no te aguanten. ¿Ya te imaginas a que me refiero?

Si aún no te pudiste representar esta actividad, no te preocupes, ya que siempre es mejor tarde que nunca. La realidad es que comúnmente no recibimos el estímulo adecuado, ni de chicos ni de grandes,  para poder experimentar y reflexionar sobre la importancia de tener en claro que nos gusta. De hecho es muy probable que nos sintamos absorbidos por el poder del grupo en el cual estemos vinculados, el cual entorpece nuestro juicio individual. Para algunos grupos, por ejemplo, el código es que estudiar es de sobón, si haces ciencias eres raro, si haces arte o danza amanerado. Para otros grupos, hacer esas cosas es absolutamente fundamental, ya que se convierten en la pasión que le da sentido a sus vidas. Si tuviéramos que representarlo gráficamente la pasión sería la base de la pirámide sobre la cual se construyen los sueños (la visión de nuestra vida), nuestra misión y nuestros objetivos. Si estos tres últimos no estuvieran asentados sobre la pasión, todo lo que construyamos encima sería una pesada carga difícil de soportar por no tener una base sólida.

La gran pregunta entonces, antes de poder comprobar si podemos vivir económicamente en base a esta convicción, es:

¿Qué estamos haciendo para experimentar y validar cuáles son nuestras pasiones?

Por Lic. Verónica Herrera

En los tiempos que corren a partir de la pandemia del coronoravirus se nos ha pedido permanecer en nuestras casas para cuidarnos entre todos. Este confinamiento casero puede provocar malestar, una sensación de “no hacer nada”, angustia y sensaciones de pérdida del tiempo. El no querer sufrir esa ansiedad junto al deseo de sentirnos activos nos impulsan -en ocasiones- a una acción desmesurada.

La clave será no dejarnos dominar por la tentación de buscar cosas superfluas que no tengan “ni ton ni son”, que nada tengan que ver con nuestros intereses, que solo sirvan para “matar el tiempo” o que nos deje paralizados en un “aletargamiento” de paso del tiempo.

¿Como hacer para que el tiempo que hoy tengo y dispongo  lo pueda disfrutar, lo convierta en una oportunidad y no un “tiempo perdido”?

El tiempo libre  impacta en la salud mental y física de las personas, es una necesidad que se ve relegada -a veces- o es malinterpretada en ocasiones por jornadas de trabajo extensas en lugar de intensivas.

Estamos tan acostumbrados a tener las horas de nuestra jornada diaria colmadas de tareas y actividades que ahora que disponemos del tiempo da la sensación que no tenemos nada que hacer.

El tiempo libre es distinto a “no hacer nada”. Todo tiempo propio y disponible implica un ejercicio de autoconocimiento para saber qué quiero hacer y la forma en como lo voy a transitar. Debo agregar valor al tiempo, para que sea una oportunidad para conocerme y de exploración personal. Así obtengo la posibilidad de escuchar a mi vocación y hacer lo que me gusta.

Hacer del tiempo libre mi vocación

Muchas carreras y negocios se han iniciado en ratos libres, el fin de semana en particular, y el tiempo libre en general.  Para las personas más creativas y efectivas constituye una oportunidad para mejorar, estudiar, leer, perseguir auténticas vocaciones, conversar y profundizar en el propósito vital personal o acaso buscarlo.

¿En qué consiste este “ocio productivo”? Se trata de indagar en su tiempo libre hasta que una o varias de estas actividades, aficiones o vocaciones en proceso de perfeccionamiento superan en proyección y expectativas al propio trabajo semanal, o incluso lo sustituyen a largo plazo.

El tiempo libre se convierte entonces en un momento, si cabe, más productivo. Muchas teorías, ideas e invenciones se han forjado durante horas libres ganadas con esfuerzo durante la semana, así como durante el tiempo libre.

Un rasgo característico en gestionar el tiempo libre de quienes lo usan para perseguir su vocación es la facilidad para reflexionar y la introspección o búsqueda interior, lo que promueve la capacidad creativa. En este sentido, el tiempo libre puede convertirse en un aliado para la innovación.

En estos tiempos podemos pensar en el tiempo libre no como un paréntesis entre una jornada laboral y otra sino como una “oportunidad”, como un tiempo de “crecimiento personal”. Un tiempo para establecer objetivos que valoren las propias habilidades e intereses que nos permita apreciar y celebrar su valor a partir de:

  • Fortalecer nuestros vínculos familiares.
  • Indagar y explorar en nuestros intereses, gustos y habilidades.
  • Probar nuevas recetas.
  • Escuchar música.
  • Ordenar y redistribuir tareas hogareñas.
  • Bucear por tutoriales de “hazlo tú mismo” y mucho más.

Para cerrar, les dejo una frase de Einstein: “No tengo ningún talento especial, solo soy apasionadamente curioso”.

La actualización constante es clave en el mundo profesional actual. Los cambios en la tecnología, en las ideas y en la organización de las empresas hacen que todo el tiempo cambien los conocimientos y las habilidades necesarias para llevar a cabo nuestro trabajo.

Antes, podían pasar años entre un cambio y otro. Por ejemplo, el paso de la máquina de escribir a la computadora de escritorio y luego a los smartphones. En la actualidad, de un día a otro puede cambiar la plataforma de emails, el sitio web, las redes sociales o hasta nuestro jefe.

Por eso debemos estar actualizados tanto en nuestra disciplina, como en disciplinas y habilidades relacionadas. Por ejemplo, hoy todo profesional debe desarrollar la capacidad de trabajo en equipo, de asumir riesgos, autogestión, responsabilidad y otras competencias profesionales similares.

La supervivencia en el mundo laboral de hoy depende de que cada profesional tome el control de su formación y sea responsable de su propio desarrollo.

Para sobrevivir en este entorno, las organizaciones deben desarrollar una cultura que fomente la actualización constante entre sus miembros. En un artículo anterior, vimos que potenciar la formación continua de los empleados mejora su motivación y productividad.

¿Cómo potenciar el aprendizaje continuo en nuestra organización?

Esto se logra desarrollando una estrategia de formación continua. Esta se puede llevar a la práctica con talleres presenciales o capacitaciones virtuales de elearning. La herramienta va a depender de la cultura propia de cada organización.

Los contenidos dependen tanto de cuáles son las cuestiones que los miembros necesitan reforzar como de las amenazas y oportunidades que existen en el mercado.

Es importante generar espacios de socialización de esos contenidos. Que los talleres presenciales no sean solo teóricos, sino que tengan momentos lúdicos y de networking. Lo mismo en capacitaciones virtuales, a través de foros o grupos en redes sociales. Con esto logramos que los empleados se apropien de los nuevos conocimientos y los apliquen en la organización.

En Grupo Comunicar tenemos un amplio equipo profesional que puede desarrollar programas de formación a la medida de su organización. No dudes en escribirnos.